Aunque no se recomienda la ingesta de frutos secos enteros a menores de 5 años (edad en la que empiezan a sustituirse los dientes de leche por los definitivos) pueden introducirse de muchas formas fáciles y saludables sin poner en peligro su salud.

  • Para los más pequeños, que aún no pueden masticar, puedes introducir bebidas vegetales a base de frutos secos: así podrán beneficiarse de sus propiedades de forma segura. También pueden probar las cremas de frutos secos. Así, difrutarán de forma segura gracias a su textura cremosa.
  • Para los niños a partir de 4-5 años, se puede elaborar repostería saludable sustituyendo las harinas refinadas por harina de almendras.