El ayuno intermitente es una práctica consistente en hacer ciclos en los que se come y períodos en los que se ayuna.

Los tipos de ayuno intermitente son:

  •  Ayuno 16/8: es la forma de ayunar más conocida. Se trata de ayunar, o dejar de ingerir alimentos sólidos, durante 16 horas seguidas. Después, en las 8 siguientes, deberías comer como lo harías normalmente. Es importante destacar que debes mantenerte muy bien hidratado durante este periodo, y que se recomienda que las horas de ayuno, coincidan con las de sueño.
  • Ayuno 20/4: en este caso, se aumentan las horas de ayuno hasta las 20 horas, dejando solo 4 libres en el día para comer.
  • Ayuno alternante: este método consiste en ayunar ciertos días de la semana (1 o 2, normalmente). Según un estudio publicado en el European Journal of Endocrinology, “la ghrelina, la hormona del apetito, sube y baja a lo largo del día dependiendo de nuestros hábitos”. Por lo tanto, a tu cuerpo le llevará un tiempo acostumbrarse a este tipo de ayuno si decides llevarlo a cabo.

Tu cuerpo puede tardar un tiempo en acostumbrarse a los cambios. Puede ser que te sientas hinchado, que tengas mucha hambre o que te des por vencido el primer día. 

El tipo de ayuno más fácil de llevar es el 16/8: rápidamente reducirás la ingesta de calorías y podrás perder peso. Mantén la ingesta de líquidos alta, no te obsesiones y procura no tener un déficit calórico demasiado alto. Consulta con un profesional antes de lanzarte a este reto, y altérnalo con una dieta equilibrada.