Las castañas, ¡son uno de los frutos secos más sabrosos que hay! Puedes tomar este alimento de varias maneras: cruda, con piel, pelada o tostada.

Además, este tipo de fruto, no solo se consume como snack, sino que también se suelen utilizar como ingredientes en alta cocina y repostería por su intenso y agradable aroma y sabor.

Pero su sabor no es lo único que nos ofrecen las castañas, pues cuenta con numerosas propiedades y beneficios para la salud.

Ayudan a controlar nuestro colesterol

Según un estudio desarrollado en Brasil, la ingesta de una sola ración de castañas mejoró, casi de inmediato, los niveles de colesterol de las personas que las consumieron. Los niveles de LDL, o colesterol “malo”, disminuyeron en la sangre significativamente tan solo 9 horas después de la ingesta de este fruto seco.

¿Por qué no empezar a incluirla en tu dieta para empezar a controlar el colesterol?

Ricas en proteínas y ácidos grasos esenciales

Esta característica puede ser especialmente beneficiosa para deportistas de alto rendimiento o para personas con problemas de nutrición que necesiten un gran aporte adicional.

Gran contenido en vitaminas y minerales

Las castañas tienen un gran poder antioxidante gracias a su gran contenido en vitamina E y selenio.

No contienen gluten

Se trata de un fruto seco sin gluten, por lo que supone un gran alimento para dietas celíacas o para alérgicos al trigo.

Gran poder saciante

¡Perfectas para tomar como snack entre las comidas principales! O bien, para aportar un toque a tus platos para que sean más saciantes.

Esto, junto a sus grasas saludables que aceleran el metabolismo, hacen que este alimento sea ideal para formar parte de una dieta saludable.