Un bizcocho de almendra fácil, esponjoso y lleno de sabor, elaborado con harina de almendra nut&me, una alternativa sin gluten perfecta para disfrutar en desayunos o meriendas.
¿Te apetece un bizcocho casero fácil, esponjoso y lleno de sabor? Esta receta de bizcocho de almendra es perfecta para quienes disfrutan de la repostería sin complicaciones.
El secreto está en la harina de almendra nut&me, una alternativa sin gluten que aporta una textura deliciosa. Ideal para disfrutar en el desayuno o en la merienda.
Paso a paso
Monta las claras Separa las claras de las yemas y pon cada parte en un bol distinto. Bate las claras con unas varillas; cuando empiecen a espumar, añade el eritritol poco a poco y sigue batiendo hasta que estén a punto de nieve: firmes, blancas y aireadas, formando picos que no se caen.
Incorpora las yemas Añade las yemas al bol de las claras montadas y bate unos segundos más, solo lo justo para integrar bien la mezcla.
Agrega la harina de almendra Añade la harina de almendra poco a poco y mezcla a mano, con movimientos envolventes.
⚠️ No utilices batidora en este paso: si mezclas demasiado, las claras perderán volumen y tu bizcocho no quedará tan esponjoso.
Prepara el molde Unta un molde con un poco de aceite y espolvorea harina de almendra por encima. Puedes añadir un toque de azúcar o eritritol para crear una base ligeramente crujiente.
Horneado perfecto Vierte la mezcla y hornea a 180 ºC durante 25-30 minutos, o hasta que al pinchar con un palillo salga limpio y la superficie esté dorada.
Trucos para mejorar tu bizcocho de almendra
Usa harina de almendra fina para conseguir una textura más suave.
Si quieres un sabor más intenso, añade unas gotas de esencia de vainilla o ralladura de limón.
Para un bizcocho más jugoso, incorpora una cucharada de yogur natural en la mezcla.
Puedes decorarlo con almendra laminada o añadir por encima una fina capa de crema de almendra nut&me, que le dará un acabado diferente.